Amanda rescató a Mila y allí empezó un llamado de vida. Actualmente reside en República Dominicana desde donde ayuda a cientos de perros y gatos mal llamados “callejeros”.
Isabel y el equipo de Adopta Un Gato Panamá, se han convertido en un lugar donde los catlovers de este país centroamericano encuentran apoyo para la adopción de sus mininos.
Todos los días ayudan a cientos de animales en situación de riesgo en México y colaboran activamente en la educación por el bienestar de los animales en Aguascalientes.